lunes, 20 de agosto de 2007

Negocio de cinco minutos

Bastaron cinco minutos para que el juego entre América y Pumas justificara la atracción generada por los medios a lo largo de la semana. Un autogol de Efraín Velarde, adjudicado a Salvador Cabañas en el minuto 1 y, posteriormente, la reacción de los felinos con gol de Paco Palencia al minuto 5. Después, la historia de siempre…

Y entonces nos preguntamos ¿dónde quedan los encabezados de la semana?

“Como fiera”, decía el diario Récord en entrevista a Leandro Augusto de Pumas que brilló medio tiempo y después, no pesó en el juego. O “Amo esta camiseta” y en la foto Salvador Cabañas del América.

Lo cierto es que ni como fieras ni con amor a la camiseta, el partido más publicitado de la semana, provisto de una extrema vigilancia por parte de las autoridades, pudo cumplir las expectativas de un partido que insisten en llamar “Clásico”.

Y pese a que se dejaron de vender cinco mil entradas, el partido fue un buen negocio. Lo demás sigue sin importar, el futbol, las referencias históricas de este juego e incluso hasta los muertos del túnel 29 en el año de 1985 en el estadio de CU.

Porque insistir en el espíritu rebelde universitario confrontado con la histórica aristocracia del América no solo es infructuoso en estos tiempos, sino ridículo. El ícono representativo del América, Cuauhtémoc Blanco fue de origen humilde y hasta raza, mientras que el actual entrenador de la selección mexicana, también ícono de los universitarios, dicen cobró la nada despreciable cifra de 50 millones de dólares cuando fue entrenador auriazul.

Además, hoy los dos equipos tienen convenios con la misma empresa televisora y son los mismos comentaristas para ambos. En pocas palabras, este partido es nada más un referente de publicidad e industria que refleja lo que actualmente es el futbol.

Y no nos oponemos a que el futbol nacional sea eso. A lo que realmente nos oponemos es a la estructura publicitaria que nos vende la idea de interesarnos en un partido de futbol que gusta sólo cinco minutos y deja de lado lo dicho en párrafos anteriores.

Necesitamos madurez deportiva y ser más selectivos. Hubo partidos de mejor fútbol y menos publicitados. Santos-Veracruz tuvo mejores momentos al igual que el Necaxa-Puebla.

Mejora la liga. Y también algunos equipos. Ver a Ludueña en Santos es un deleite y pronto será un ídolo en la comarca que viene a romper con el maleficio de dos temporadas de miedo, el acierto, conservar a la mayoría del grupo y darle continuidad a Daniel Guzmán. Se ve trabajo y compromiso en la organización lagunera.

Markarian dice que manda él. Y es verdad, porque en la cancha, el azul no tiene rumbo ni estructura, salvo honrosas excepciones como el Chelito Delgado y Torrado, de ahí en fuera, nada dentro y fuera del equipo.

A media semana, la Selección mayor apuesta por los jóvenes y enfrenta a Colombia, el objetivo, sólo los dólares.

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